Entre unas cosas y otras no me ha dado tiempo a analizar con sosiego y sensatez lo que está ocurriendo en el equipo en las últimas jornadas. No me refiero exclusivamente a los resultados obtenidos (que también) sino más a la falta de ganas que denoto en la inmensa mayoría de los jugadores.
A partir del partido disputado en Don Benito, y donde perdimos por 4-0, el equipo ha sufrido un cambio en su juego que lo ha convertido en una “caricatura” de lo que era hasta entonces.
La gota que ha colmado el vaso ha sido la actitud de muchos de los jugadores en el entrenamiento de ayer lunes. De tal modo que a la media hora de comenzar me vi obligado a suspenderlo.
Se puede comprobar que los niños, a estas alturas del campeonato, están totalmente desganados, deseando que esto termine y además, debido a esa edad tan “pavera” han acabado “olvidándose” de todo lo “bueno” que habían aprendido.
Esa desidia, esa dejadez, se transmite de unos a otros. Su comportamiento es intolerable. Son muy pocos los que “se escapan de la quema”.
Aunque esto no es fútbol profesional ni fútbol aficionado, sino que es fútbol base, tenéis que saber que estamos metidos en una competición donde prima la “regularidad”. Se os está tratando de enseñar y vosotros no estáis queriendo aprender. Así es difícil. Ya queda poco. Haced un último esfuerzo para que esto termine como tiene que terminar.
Aún nos quedan por jugar dos partidos, ya que el de esta última jornada se ha aplazado por el estado del terreno de juego debido a las lluvias caídas.
Tengo que volver una vez más con la misma “cantinela” de siempre: disciplina.
Para poder acabar el campeonato como un equipo sólido, fuerte y compacto (que es lo que hemos sido durante toda la liga y hasta hace unos cuantos de partidos) es necesario repartir y recoger “esa” disciplina.
Hay jugadores que han perdido el rumbo por completo. ¿Qué clase de jugador de grupo, de conjunto, es aquél que celebra los goles del equipo contrario junto a los rivales? ¿O aquel otro que entrega el balón a propósito al contrario en los saques de portería? ¿O ese que se auto expulsa un partido sí y otro también? ¿O ese otro que en un partido tan importante en el que jugamos como visitantes y que se celebra a las 10:30 horas de la mañana se queda en casa para ir a una comunión que no empieza hasta la una del mediodía? ¿O qué tenemos que decir de este jugador que se dedica literalmente a estropear el entrenamiento un día sí y otro también, molestando constantemente al resto de compañeros? ¿O qué hacemos con aquellos que les estás explicando qué hacer y les está entrando por un oído y saliendo por el otro? ¿Y qué me decís de ese “niño” que llega todos los días tarde a los entrenamientos? ¿Y de ese otro que hace cerca de dos meses que no aparece por el campo de fútbol? ¿Y qué hacemos con éste, ése y aquél a los que les corriges con muy buenas maneras un error y se te cabrean o te saltan por “peteneras”?
Hay que ir ya dejando de ser tan “niños” y empezando a querer ser más “adultos”.
Vosotros no sabéis muy bien lo que tenéis (me estoy refiriendo a mí mismo, a la figura de vuestro entrenador, como tal y como persona) ni os habéis parado nunca a valorar por un momento su actitud hacia vosotros a lo largo de toda la temporada. Tenéis que hacerlo y seguramente cambiaréis de forma de comportaros. Aunque yo soy de los que dan sin querer recibir nada a cambio, algunas veces también me gusta que se me recompense.
Con vosotros no hay mejor recompensa que el buen comportamiento.
Aplicaros el “cuento” porque “tanto va el cántaro a la fuente…//…hasta que se rompe”.
A partir del partido disputado en Don Benito, y donde perdimos por 4-0, el equipo ha sufrido un cambio en su juego que lo ha convertido en una “caricatura” de lo que era hasta entonces.
La gota que ha colmado el vaso ha sido la actitud de muchos de los jugadores en el entrenamiento de ayer lunes. De tal modo que a la media hora de comenzar me vi obligado a suspenderlo.
Se puede comprobar que los niños, a estas alturas del campeonato, están totalmente desganados, deseando que esto termine y además, debido a esa edad tan “pavera” han acabado “olvidándose” de todo lo “bueno” que habían aprendido.
Esa desidia, esa dejadez, se transmite de unos a otros. Su comportamiento es intolerable. Son muy pocos los que “se escapan de la quema”.
Aunque esto no es fútbol profesional ni fútbol aficionado, sino que es fútbol base, tenéis que saber que estamos metidos en una competición donde prima la “regularidad”. Se os está tratando de enseñar y vosotros no estáis queriendo aprender. Así es difícil. Ya queda poco. Haced un último esfuerzo para que esto termine como tiene que terminar.
Aún nos quedan por jugar dos partidos, ya que el de esta última jornada se ha aplazado por el estado del terreno de juego debido a las lluvias caídas.
Tengo que volver una vez más con la misma “cantinela” de siempre: disciplina.
Para poder acabar el campeonato como un equipo sólido, fuerte y compacto (que es lo que hemos sido durante toda la liga y hasta hace unos cuantos de partidos) es necesario repartir y recoger “esa” disciplina.
Hay jugadores que han perdido el rumbo por completo. ¿Qué clase de jugador de grupo, de conjunto, es aquél que celebra los goles del equipo contrario junto a los rivales? ¿O aquel otro que entrega el balón a propósito al contrario en los saques de portería? ¿O ese que se auto expulsa un partido sí y otro también? ¿O ese otro que en un partido tan importante en el que jugamos como visitantes y que se celebra a las 10:30 horas de la mañana se queda en casa para ir a una comunión que no empieza hasta la una del mediodía? ¿O qué tenemos que decir de este jugador que se dedica literalmente a estropear el entrenamiento un día sí y otro también, molestando constantemente al resto de compañeros? ¿O qué hacemos con aquellos que les estás explicando qué hacer y les está entrando por un oído y saliendo por el otro? ¿Y qué me decís de ese “niño” que llega todos los días tarde a los entrenamientos? ¿Y de ese otro que hace cerca de dos meses que no aparece por el campo de fútbol? ¿Y qué hacemos con éste, ése y aquél a los que les corriges con muy buenas maneras un error y se te cabrean o te saltan por “peteneras”?
Hay que ir ya dejando de ser tan “niños” y empezando a querer ser más “adultos”.
Vosotros no sabéis muy bien lo que tenéis (me estoy refiriendo a mí mismo, a la figura de vuestro entrenador, como tal y como persona) ni os habéis parado nunca a valorar por un momento su actitud hacia vosotros a lo largo de toda la temporada. Tenéis que hacerlo y seguramente cambiaréis de forma de comportaros. Aunque yo soy de los que dan sin querer recibir nada a cambio, algunas veces también me gusta que se me recompense.
Con vosotros no hay mejor recompensa que el buen comportamiento.
Aplicaros el “cuento” porque “tanto va el cántaro a la fuente…//…hasta que se rompe”.