FÚTBOL BASE EN ARROYO: TEORÍA Y PRÁCTICA.

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lunes, 30 de marzo de 2009

El único, el inigualable, el irrepetible...

En el post anterior hacía una pequeña mención al árbitro del último partido disputado. Este otro se lo voy a dedicar enterito.
El pasado sábado 28 de marzo de 2009, en el partido correspondiente a la jornada nº 18 del campeonato de liga, disputado entre el C.D. San Serván y el C.D. Santa Amalia, tuvimos el "placer" de contar como juez de la contienda con el colegiado número 412 (creo) del comité extremeño.
Como persona no sé como será y la verdad tampoco me importa, pero como árbitro de fútbol deja mucho que desear.
La temporada pasada nos pitó dos partidos, uno como local, que ganamos, y otro como visitante, que perdimos. En ésta era la primera vez y espero que no vuelva en lo que queda de campeonato, aunque no creo que tengamos tanta suerte.
Dicen que este hombre siente una especial simpatía por el club de Arroyo en cualquiera de sus categorías y que para él supone una gozada el pitarle los partidos y ¡qué los pierdan! ¿Será verdad? Puede que sí, aunque también puede que no.
Lo que sí está claro es que esta persona no vale para árbitro de fútbol. No tiene ese don salomónico que tienen otros colegiados. Éste pita cuando menos debe.
En la temporada pasada nos la jugó en Calamonte. En ésta había hecho lo mismo con el equipo rival, el Santa Amalia, también en Calamonte, hacía un par de semanas.
Por eso, ni uno ni otro lo queríamos, pero nos tocó. ¡Cosas del fútbol!
Estuvo en su línea de siempre: arrogante, prepotente, vacilón y provocador con todo lo que respira tanto dentro como fuera del terreno de juego. Tocando el silbato constantemente. No dejando de jugar. Con el partido más tiempo parado que en juego. Aunque en esta ocasión no influyó en el resultado, sí que, como siempre, ayudó a desestabilizar a los jugadores de ambos equipos. Este hombre hace que te cambie el estado de ánimo tanto si estás jugando en un campo de fútbol como si estás sentado en un banquillo. ¡Es la hostia!
Más pronto que tarde, como no cambie de actitud, esa forma de ser le acabará pasando factura.
Este hombre es, como árbitro de fútbol, único, inigualable e irrepetible.
Y no lo digo yo, lo dicen todos. Hasta sus propios compañeros de "profesión" futbolística.
En fin, lo dicho, ¡cosas del fútbol!

¿Es la banda un mercadillo?

Si en algo tengo que darle la razón al árbitro que nos pitó el último partido disputado en casa frente al Santa Amalia (porque coincido con él plenamente en este asunto) es en lo que se refiere a cómo y dónde se colocan los espectadores para ver el partido.
Que yo sepa en el campo de fútbol hay unas gradas excelentes. Tanto en un lado como en otro del campo. Las de la parte de los banquillos están mejor habilitadas pero las que están justo en la otra banda también son gradas y están ahí casi de toda la vida.
Bueno, pues alguna de la gente que viene a ver los partidos tiene la mala costumbre de colocarse sobre la banda de los banquillos, de pie, recostados sobre la pared y molestando e incordiando a los jugadores y delegados de equipo que van y vienen sobre esa parte del campo. Tanto aficionados locales como visitantes. ¡Hay que fastidiarse! Con el hartón de asientos y gradas que hay y que se tengan que colocar justo ahí, donde más molestan.
Hay unas vallas a lo largo y ancho del campo que delimitan el espacio. Ocurre en todos los campos de fútbol. Y en todos se respeta menos en éste. Acordémonos del campo del Emérita Augusta en el que sólo se autoriza el acceso de vallas para adentro a árbitros, jugadores de ambos equipos, entrenadores y delegado de campo. ¡Cómo tiene que ser!
Pero aquí no. En este campo de fútbol la banda de los banquillos parece un mercadillo, donde toda la gente va y viene.
Como decía al principio, el árbitro me recriminaba, y con toda la razón del mundo, que las personas tenían que estar en las gradas o, al menos, de la valla hacia fuera.
Si además de estar pendiente de mis jugadores también lo tengo que estar de los aficionados pues entonces ¡apaga y vámonos!
¿Por qué le cuesta tanto a algunas personas sentarse en las gradas a ver los partidos que disputan los chavales en vez de colocarse en terreno que no deben?
Repito, que en otros campos, este asunto se lleva con extrema y máxima rigidez, como tiene que ser.
Desde el club se tienen que empezar a tomar medidas en este asunto. Si hay que colocar carteles prohibiendo el paso se colocan. Si se han de colocar cancelas que se coloquen, pero se ha de delimitar ya de una vez qué terreno puede ocupar la afición y qué terreno no.
Tenemos que ser conscientes y poner todos de nuestra parte.
Recuerdo el partido de la primera vuelta jugado contra el Emérita Augusta. Durante todo el partido tuve a un par de aficionados detrás de mi, recostaditos sobre la dichosa pared del graderío, que no sé yo qué pintaban allí, lo mismo que el hermano de uno de mis jugadores que estaba en el pequeño pasillo de acceso a los vestuarios y, que al final, acabaron todos en un enganche verbal por determinados comentarios tras una determinada jugada en un lance del partido. Qué se vayan a discutir a las gradas y dejen el espacio de la banda y del acceso a los vestuarios totalmente libre.
Aunque pueda parecer una estupidez no lo es. De las vallas para dentro deben de estar los que tienen que estar que, en cualquier caso, nunca serán aficionados de uno u otro equipo, sino exclusivamente los jugadores y entrenadores de ambos equipos, el árbitro (y sus auxiliares si los tuviera) y el delegado de campo. Todos los demás sobran porque su sitio está en las gradas o de las vallas hacia fuera.
¿Cuándo llegará el día que la gente se dé por enterada de esto?.
¿Es la banda un mercadillo? Pues aunque lo parece ¡claro que no!

Se sigue estando sin ganas

Tras el comentario realizado después de la asistencia de jugadores al entrenamiento del pasado lunes, ha pasado una semana (dos días más de entrenamiento y el día del partido) y todo sigue prácticamente igual.
El miércoles día 25 se dieron cita en el campo de fútbol 12 jugadores: Toribio, Víctor , Israel, Tobalo, Núñez, Leal, Solano, Silvero, Soltero, Natalio, Pove y Torremocha. Tobalo se fue a la hora, Pove a la hora y media y el resto hicieron dos horas y media de entrenamiento.
Para el entrenamiento del viernes 27 (día de convocatoria de partido) se juntaron 13 jugadores: Toribio, Víctor, Sabido, Israel, Tobalo, Núñez, Leal, Solano, Silvero (que se marchó a la hora), Soltero, Natalio, Pove y Torremocha.
En definitiva, 11 jugadores el lunes, 12 el miércoles y 13 el viernes. Al menos, fue en aumento la asistencia a los entrenamientos.
La puntualidad a los mismos, en algunos jugadores, brilla por su ausencia. La atención y el buen comportamiento, otro tanto de lo mismo.
Después de todo esto llega el día del partido y ¡así nos van las cosas!
Para mas inri, hay jugadores que, por desgracia, se caen de la lista de convocados en el último momento por enfermedad y otros que se "apuntan" sin haberlos convocado, aparte de aquel que tiene el don de aparecer por la grada como si fuese un espectador más después de no dar señales de vida desde el lunes que acudió al primer entrenamiento de la semana. Bueno, si sigo, no acabo. Sin comentarios.
¿Qué nos deparará la semana que hoy comienza?

martes, 24 de marzo de 2009

Complejo de inferioridad

Desde el primer hasta el último jugador de la plantilla está invadido por ese "complejo de inferioridad" que pone título a este post de entrada del blog.
En cualquier competición, de fútbol o de cualquier otro deporte, siempre tiene que haber ganadores y perdedores. Eso es una cuestión de lógica.
La cuestión que nosotros tenemos que resolver es que se puede ser unas veces ganadores y otras perdedores, pero no hay que ser perdedores siempre. Ese concepto hay que irlo apartando de nuestras mentes.
Cuando salimos al campo ya vamos con el partido perdido y aún no ha empezado a rodar el balón.
El hecho de que seamos un equipo "B" casi en su totalidad y que nos enfrentemos contra equipos "A" no me dice nada. Es una buena excusa a la hora de justificar que se pierden los partidos pero realmente no es ésa la causa por la que se pierden. Hay otros motivos. El principal se llama "complejo de inferioridad".
En el campo todos somos iguales. Los altos y los bajos, los de segundo año y los de primero e incluso los que aún son de categoría infantil. Lo que hay que hacer que funcione es el grupo.
Cada jugador, independientemente de su estatura o de su edad, tiene la obligación y el deber de poner a disposición del grupo sus cualidades individuales. Cualidades que, por otra parte, tienen todos y cada uno de los jugadores que componen la plantilla.
No es fácil jugar contra equipos que a priori son superiores, pero el partido hay que jugarlo y hasta que el árbitro no realice el pitido final el partido no ha terminado y durante 80 minutos de juego puede pasar de todo.
Hasta ahora las cosas no han podido ir peor. Tan solo una victoria después de 17 jornadas (aunque realmente se han jugado algunos menos partidos porque con el cachondeo de calendario que tenemos entre descansos, equipo retirado y aplazamientos por la convocatoria de las selecciones comarcales llevamos 11 partidos jugados con el de la semana pasada), pero como ya he comentado en otras ocasiones, aún quedan puntos en juego para mejorar el puesto en la clasificación. Pero para eso hay que mejorar primero el rendimiento tanto individual como colectivo del equipo y de sus jugadores.
Una manera de mejorar el rendimiento es acudiendo a los entrenamientos y trabajar duro en ellos. Otra es, el día de los partidos, dejar a un lado ese complejo de inferioridad que nos invade y jugarle al rival de tú a tú, sin tener en cuenta el puesto en la tabla clasificatoria sino pensando en que en fútbol cualquiera pueda ganar y también perder y dejando ese sentimiento de que somos inferiores en el puñetero vestuario y salir al campo sin pensar en el resultado del último partido disputado o sin pensar en el resultado del encuentro de la primera vuelta contra el equipo de turno.
Lo dicho, hay que jugar sin complejos, sin ningún tipo de complejos. Y hacerlo en equipo.
En el campo somos once contra once y hay por delante dos tiempos de cuarenta minutos en los que puede pasar cualquier cosa. Todo no va a ser siempre perder. También hay que ganar. Ya lo hicimos una vez y ya va siendo hora de que vuelva a repetirse.
Aunque no es una tarea fácil, tampoco es imposible de conseguir.

Cada día que pasa hay menos ganas

ENTRENAMIENTO DEL LUNES 23 DE MARZO
Digamos que no ha empezado muy bien la semana en cuanto a entrenamientos se refiere, teniendo en cuenta que jugamos este próximo sábado contra el segundo clasificado y las ausencias han sido varias.
Empezamos el entrenamiento con Toribio, Israel, Núñez, Silvero, Pove, Torremocha y Monterrey. En los estiramientos iniciales se sumaron Víctor y Natalio. Cuando estábamos con el trabajo físico llegó Iván y el último en incorporarse, casi al final, fue Tobalo.
Un total de 11 jugadores. Del resto, seguimos igual, cuando no es por una causa es por otra pero siempre faltan algunos.
Sabido está de "intercambio" y parece que con esa misma tarea seguirá el miércoles según comentan sus compañeros.
Leal tenía dos horas de clases particulares y no ha podido asistir al entrenamiento.
Solano esta lesionado y acudió al entrenamiento exclusivamente para comunicármelo.
Soltero, según cuentan, sigue "tocado" tras el golpe recibido en el partido del sábado. Le llamé para interesarme por su estado pero no obtuve respuesta.
Cano está momentáneamente autoretirado.
Mayo y Javi siguen desaparecidos, como de costumbre.
Total, que de momento disponemos de 11 jugadores contando a los dos porteros.
No sabemos si la semana nos deparará alguna "sorpresa" más. No obstante, espero recuperar algún jugador más para el partido del sábado.
Esto sigue tomando, y cada día más, unos tintes que no me están gustando nada de nada.
Esto no es un equipo, es la mitad de un equipo.
Casi todos los jugadores anteponen otras tareas a la de asistir a los entrenamientos los días que toca entrenar, o sea, lunes, miércoles y viernes. Parece que los martes y jueves están más dispuestos a esas horas para otro tipo de quehaceres, están más sueltos y se dejan ver por las calles de la localidad.
Una hora se echa donde quiera y, realmente, ese es el tiempo que tenemos estipulado de entrenamiento. De 6 a 7 de la tarde. Pero parece que cada vez lo cumplen menos jugadores.
Escrito esto, tengo que decir que ya me estoy cansando y que estoy, literalmente, harto de tener que escuchar todos los días la misma canción.
En fin, seguiremos a ver qué es lo que conseguimos. Lo que sí esta claro es que de esta manera lo único que vamos a obtener en los partidos que quedan por disputar sean posiblemente unas goleadas de escándalo como la del pasado sábado en el último encuentro disputado.

domingo, 22 de marzo de 2009

Esto se puede mejorar

En días pasados comentaba en el blog que, por desgracia, el club últimamente sólo contaba con la presencia física de dos miembros de su junta directiva.
Ni sé, ni me importa el por qué de esta situación, pero está claro que la misma no puede continuar así por mucho más tiempo.Tampoco sé cuántos miembros componen la junta directiva ni quiénes son. Yo solamente veo a dos de ellos por el campo de fútbol, siempre las dos mismas personas.Esta escasa participación de los directivos no ayuda a promover y potenciar al club.Esta situación deriva en problemas y dificultades que siempre les toca a los mismos tener que resolver.Un club lo forman: directivos, socios, jugadores, entrenadores, aficionados, empleados… Y el Sanse tiene de todos.Un club posee distintos equipos en distintas categorías. Y el Sanse los tiene.Por el mero hecho de no tener equipo de regional o de juveniles no se es menos club.El club es el mismo que el de la temporada pasada, sólo que con menos jugadores.El club, supongo, tiene que tener un esquema de trabajo. Para realizar ese trabajo, según cuál, están los directivos, los entrenadores, los empleados… Cada cual tiene su parcela, cada cual tiene una tarea que desempeñar y cada cual tiene que saber cuándo, cómo y dónde tiene que realizarla.En la actualidad, el club cuenta con cuatro equipos de fútbol base (pre-benjamín, alevín, infantil y cadete). Cualquiera de esos cuatro equipos está más solo que la una en lo que se refiere al apoyo institucional del club (directiva). Si hay cuatro equipos y sólo aparecen por las dependencias del club dos directivos es muy difícil poder atenderlos a todos.Los equipos de fútbol base están formados por niños y adolescentes. Chavales que necesitan la presencia del directivo de turno cuando juegan los partidos, tanto de local como de visitante. Chavales a los que les gusta encontrarse las oficinas del club abiertas cuando están entrenando y con algún directivo dentro, pero que a día de hoy eso no ocurre la mayoría de los días porque con dos personas no se puede llegar muy lejos.Si en la actualidad hay cuatro equipos, lo más normal es que hubiera, al menos, cuatro directivos responsables de cada uno de ellos, un directivo por equipo, y si pudieran ser más, pues mejor.El trabajo hay que repartírselo. La familia rojiblanca tiene que estar unida no sólo en las calderetas sino también en los días de entrenamiento y de partido.El equipo pre-benjamín juega al fútbol-sala y pertenece al club, el de alevín juega al fútbol-7 y pertenece al club, el de infantil juega al fútbol 11 y pertenece al club y el de cadete también juega al fútbol 11 y también pertenece al club.No hay regionales, no hay juveniles, pero sí hay otras cuatro categorías que también son de fútbol y que también son el C.D. San Serván.El C.D. San Serván tiene responsables deportivos y responsables económicos.En esta temporada hay un proyecto económico-deportivo que recoge la labor desarrollada por estos cuatro equipos de fútbol base.Parece que muchos miembros de la junta directiva que salió elegida el pasado verano no se están dando cuenta de esto. Pero esto es así. Así es el fútbol.Así es el fútbol, así es este club y así están las cosas. Y tal como están seguro que se pueden mejorar. O por lo menos habría que intentarlo.¿Cómo es posible que sólo aparezcan o se dejen ver por el campo de fútbol dos directivos? ¿Dónde están los demás?El C.D. San Serván es un colectivo. El Sanse somos todos.Esto se puede (y se debe) mejorar. ¡Aúpa el C.D. San Serván!

Los viajes en autobús (II)

Esto de las salidas en autobús a los partidos de fuera se está convirtiendo en un dilema.
Como ya he comentado en otro post de entrada y como todos sabemos, en esta temporada (como ya ha ocurrido en otras, aunque no en la pasada, por suerte) viajan juntos los equipos de categoría infantil y cadete. Según una norma que hay establecida los partidos de equipos de estas categorías de un mismo club se celebran el mismo día, primero juegan los infantiles y posteriormente los cadetes.Con este sistema, los desplazamientos se están convirtiendo en una tortura tanto para los jugadores como para los delegados de equipo.No es de recibo que ocurra lo que ocurre. Pongamos un ejemplo:En el día de ayer, los chavales de los equipos de infantiles y de cadetes del Sanse se desplazaban a jugar a la localidad de Don Benito. Para ello, montaban en autobús, en las puertas del campo de fútbol como de costumbre, a las 09:45 horas de la mañana y cuando volvían eran las 15:15 horas de la tarde.Tanto unos (los que juegan antes, infantiles) como otros (los que juegan después, cadetes) estuvieron un total de 5 horas y media fuera para disputar un partido de fútbol que en el caso de los primeros dura 70 minutos y en el caso de los segundo dura 80 minutos.Estuvieron fuera de sus casas 330 minutos.Está bien, ya que cae por su propio peso, que tengan que sumar al tiempo de los partidos ese otro que transcurre entre ir y regresar, pero lo que se sale “fuera madre” es que tengan que soportar el resto del tiempo sentados en unas gradas mientras ven de jugar a los otros. Eso es totalmente injusto. Por eso tienes que distraerlos como hizo ayer el delegado del equipo de los infantiles llevándoselos a un parque cercano al estadio mientras terminaba el partido de los cadetes.
Este "sistema" conlleva, por ejemplo, que ya no se desplazen tantos familiares y aficionados como ocurría la pasada temporada. Conlleva el que yo, personalmente, me niegue rotundamente a desplazarme en el autobús con dos o tres horas de antelación a la del inicio del partido de mi equipo. Conlleva el que todos, jugadores y delegados de equipo, estemos hartos de esta situación porque se produce una espera, por parte de unos y otros, que no viene a cuento.
A esta historia hay que buscarle una solución rápida y eficaz. Pero hay que buscársela pronto y no dejar pasar el tiempo. Quizás por esta temporada vale, pero para la próxima muchos chavales, sino todos, van a decir que “tururú”, que si quieres en el autobús te vas tú. Y me parece más que sensato.En la vida para todo hay remedio menos para la muerte. Son varias las opciones que existen para solucionar este problema. Problema que se está empezando a agravar porque algunos muchachos están ya cansados de este sistema de desplazamiento, que no del medio de transporte. Se están empezando a preguntar el por qué no se pone un autobús (o minibús) para cada equipo.Este tipo de asuntos, entre muchos otros, tienen que venir recogidos en el presupuesto del club para cada temporada.Si el problema es el dinero (que será lo más probable) también tiene solución. Hay que buscar alternativas y esto le compete a la junta directiva del club.Los viajes en autobús, por desgracia, se han convertido en “el dilema de los autobuses”.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Los jugadores. Tercer bloque

El jugador con la camiseta número 14 es Mayo. Cadete de segundo año. Ha jugado alternativamente en el club durante varias temporadas. Puede hacerlo como centrocampista o delantero.
De este jugador, tanto en lo personal como en lo deportivo, no voy a hacer ningún comentario, porque lo desconozco.
El jugador con el número 15 a la espalda es Iván. Cadete de segundo año que ha jugado en el club alternativamente durante varias temporadas. Buen chaval. Trabajador, obediente, disciplinado, respetuoso. Jugador polivalente.
Aunque su forma física no es la más adecuada (está a un nivel más bien bajo), técnicamente es un fenómeno. Su táctica individual y colectiva es muy buena. Psicológicamente se tiene que superar.
Es un jugador ofensivo, de los de medio campo para arriba. Ha jugado como centrocampista y como media punta. Tiene un toque prodigioso de balón. Debe poner más sus cualidades individuales al servicio del grupo.
Es de los jugadores que sólo falta a entrenar por causas de fuerza mayor.
Con el dorsal número 16 tenemos a Torremocha. Cadete de primer año. Ésta es su primera temporada en el club. Es un buen chaval. Disciplinado y respetuoso. Muy obediente. Empezó jugando de centrocampista pero también lo ha hecho como central.
Puede y debe mejorar en todos los aspectos (físico, técnico, táctico y psicológico). Y seguro que lo hará con el paso del tiempo.
Tiene una fuerte pegada. Coloca muy bien el balón.
Asiste a los entrenamientos con continuidad salvo días muy señalados.
Suele situarse muy bien en el campo y trabaja por y para el equipo.
Es un jugador que lo hace bastante bien tanto defensiva como ofensivamente.
El número 17 es para Monterrey. Cadete de primer año. Lleva cinco temporadas en el club. Buen chaval, aunque también es de los que está algo "descentrado" en la actual temporada.
Es un jugador polivalente que puede actuar como defensa o centrocampista por la banda izquierda. No está bien físicamente. Tiene poca técnica (que debe adquirir) aunque la suple con una buena colocación táctica. Tiene que superarse en el aspecto psicológico.
Es un jugador defensivo-ofensivo.
En esta temporada aparece y desaparece (como el río Guadiana) en los días de entrenamiento. Ha faltado muchísimo y si asiste cuando menos te lo esperas deja de hacerlo. Creo que las razones son los estudios.
Javi es el jugador con el dorsal número 18. Cadete de primer año. Ésta es su primera temporada en el club. Juega como defensa central.
Tanto en lo personal como en lo deportivo, de este jugador no voy a hacer ningún comentario por desconocimiento.
Con el 19 a la espalda tenemos a David. Cadete de primer año. Ésta es su primera temporada en el club. Juega como central.
Tanto en lo personal como en lo deportivo, de este jugador no voy a hacer ningún comentario porque lo desconozco. Sólo puedo decir que tiene recogida su licencia federativa (ficha) desde la revisión médica y que está pendiente de ciertas pruebas, con lo que a estas alturas del campeonato doy por hecho que se ha perdido la temporada.

Los jugadores. Segundo bloque

El jugador con el número 8 a la espalda es Solano. Otro que, por su edad, se le nota mucho la etapa de su vida por la que está pasando. Cadete de primer año. Lleva 5 temporadas en el club. Buen chaval. Jugador muy polivalente. Mantiene una regular asistencia a los entrenamientos si exceptuamos a principio de temporada cuando estuvo un determinado tiempo sin acudir. Es educado y respetuoso. Suele jugar de medio centro, pero también lo ha hecho como defensa en varias posiciones. Tiene mucha visión de fútbol de equipo. Sus cualidades están siempre al servicio del grupo. Bien física y tácticamente. Tiene que mejorar en el aspecto técnico y superar el aspecto psicológico. Es un gran organizador del juego de ataque del equipo y suele estar siempre bien colocado para intentar parar las ofensivas del rival en el medio campo.

Con el dorsal número 9 tenemos a Silvero. Cadete de primer año que lleva 3 temporadas en el club. Es un buen chaval. Bastante disciplinado. De los que no falta a los entrenamientos, salvo causas de fuerza mayor.
Es un delantero centro nato aunque también juega como media punta o por la banda derecha. Tiene instinto ofensivo y goleador. Aunque a veces, en ataque, pica de individualista suele jugar para el equipo. Tiene buena técnica. Físicamente está más bien flojillo y debe mejorar. También tiene que hacerlo en el aspecto técnico y superarse en el aspecto psicológico.
El número 10 es para Soltero. Cadete de primer año. Buen chaval. Es su segunda temporada en el equipo. Jugador muy polivalente que empezó jugando de medio centro y que intercambia esa posición con la de central.
Es el auténtico pulmón del equipo. Su forma física, aún siendo inferior a la de la temporada anterior, es envidiable. Es un jugador de mucha potencia. La técnica no es su fuerte pero el aspecto táctico, tanto individual como colectivo, lo trabaja a la perfección.
Está faltando a entrenar o se marcha antes de los entrenamientos por razones personales, misma causa por la que se autodesconvoca para los partidos en multitud de ocasiones.
Tiene que superarse también en el aspecto psicológico. Es un jugador que da todo lo que tiene sobre el campo. Educado y respetuoso.
Natalio es el jugador con el dorsal número 11. Cadete de primer año. 5ª temporada en el club. Sumamente ofensivo. Suele jugar como extremo izquierdo nato, pero también lo hace de media punta. Muy técnico y muy táctico. Está muy flojo en esta temporada en el aspecto físico y tiene que mejorar mucho el aspecto psicológico.
Es un jugador que pone sus cualidades individuales al servicio del equipo. Se suele colocar muy bien en el campo.
Salvo causas de fuerza mayor no falta a los entrenamientos. Es obediente, educado y respetuoso y “se queda con todas”.
Con el 12 a la espalda tenemos a Cano. Cadete de primer año. Ha jugado alternativamente en el club durante varias temporadas. Lo hace como defensa, en cualquiera de los dos laterales, aunque también ha jugado como centrocampista. Jugador defensivo. Serio y disciplinado. Trabajador y respetuoso. Está limitado físicamente por razones de salud, las mismas que le obligan a no mantener una continuidad en la asistencia a los entrenamientos.
Aunque con sus limitaciones da físicamente todo lo que tiene. Puede y debe mejorar los aspectos técnico y táctico, así como superarse en el psicológico.
Pove lleva el dorsal número 13. Es el jugador de más edad en el equipo. Cadete de segundo año. Ha jugado alternativamente en el club durante varias temporadas. Lo hace como portero.
De este jugador, tanto en lo personal como en lo deportivo, no voy a hacer ningún comentario. No voy a entrar en valoraciones por educación y por respeto.

Los jugadores. Primer bloque

Vamos a hablar de los 19 jugadores de la plantilla por el orden del dorsal de su camiseta.
El jugador con el número 1 a la espalda es Toribio. Es el jugador por edad más pequeño del equipo. Aún está en edad de categoría infantil, concretamente de segundo año. Esta categoría se le podría quedar grande pero no es así. Se ha acoplado bien a ella y al resto de jugadores que conforman el equipo.
Personalmente es un buen chaval. Nadie lo conoce mejor que yo, por algo es mi hijo.
En lo deportivo tiene que, como todos, mejorar. Ocupa la posición en el campo de portero y, por méritos propios, si en este equipo hubiera habido titulares y suplentes, él hubiera sido el portero titular.
Tiene una excelente talla física y también moral. Es disciplinado. No falta a los entrenamientos a no ser por causas de fuerza mayor, ni siquiera por cuestión de exámenes como ocurre con algunos otros compañeros. Se toma esto muy en serio y lo que le falta es experiencia y más confianza en sí mismo.
Va bien en el uno contra uno. Tiene que mejorar en los balones aéreos. Se coloca bien en la portería, es rápido y cada vez va teniendo más agilidad. Debe mejorar el saque con el pie a balón parado y las salidas. Necesita que se le eche más tiempo en los entrenamientos pero ¿quién lo hace teniendo a otros dieciocho jugadores más al cargo?
Es su quinta temporada en el club.
Con el dorsal número 2 tenemos a Víctor. Es un chaval fenomenal. Educado y respetuoso con todos (compañeros y entrenador). Muy callado.
Esta es su primera temporada pero se ha acoplado al grupo a la perfección. Su posición por excelencia es lateral derecho. Es cadete de primer año.
Es un defensa rápido, que no se arruga y con una resistencia física encomiable. Ni en lo personal ni en lo deportivo tengo ninguna pega que ponerle. Lo hace bien.
Es muy disciplinado y sólo falta a los entrenamientos por exámenes o cuando ha estado enfermo.
Ha ido de menos a más a lo largo de la temporada. No siendo muy técnico lo suple con una excelente forma física. Debe mejorar tácticamente y a nivel psicológico tiene que superarse.
El número 3 es para Sabido. Cadete de primer año. Buen chaval. En lo personal es a uno de los jugadores del equipo al que más se le nota la etapa de la vida, en cuanto a la edad, por la que está pasando.
Es su segunda temporada en el equipo. Suele jugar como lateral izquierdo, pero es un jugador polivalente que puede actuar en otras posiciones en el campo.
Educado y respetuoso hasta hace muy poco que se ha vuelto "contestón". Cosas de la edad.
Tanto en los entrenamientos como en los partidos da todo lo que tiene. Sus ausencias a los entrenamientos tienen más que ver con el ocio y tiempo libre (comparsas en carnavales) que con otros asuntos, aunque últimamente tampoco acude en épocas de exámenes.
Se mantiene bien físicamente. Puede mejorar su técnica y táctica individuales y tiene que mejorar su estado psicológico para la práctica del fútbol.
Israel es el jugador con el dorsal número 4. Muy educado y respetuoso con el entorno del equipo (entrenador y jugadores). Ésta es su segunda temporada. Cadete de primer año.
Juega como central, aunque también lo ha hecho en posiciones más adelantadas en el centro del campo. Es bastante seguro. Bien físicamente. Tiene mucha técnica. Su táctica individual y colectiva es muy buena. Siempre bien colocado en el campo. Muy trabajador. Es un buen marcador. Es de los que juega para el equipo.
Sólo falta a los entrenamientos por los exámenes o cuando ha estado enfermo.
Psicológicamente tiene que mejorar.
Con el 5 a la espalda tenemos a Tobalo. Cadete de primer año. Lleva 5 temporadas en el club. Juega como defensa. Es un central de lujo. Disciplinado donde los haya. Trabajador y respetuoso. En esta temporada debe mejorar su aspecto físico. Tácticamente está muy bien y puede mejorar su técnica individual y tiene que hacerlo en el aspecto psicológico.
Es un chaval magnífico. Durante esta temporada, entre lesiones y enfermedad, quizás haya faltado más de la cuenta a los entrenamientos. Es un pilar básico para la defensa del equipo.
Núñez lleva el dorsal número 6. Cadete de primer año. 5 temporadas en el club. Jugador muy polivalente. Suele jugar en el centro del campo, pero puedo hacerlo tanto en los extremos como de medio centro y también, si es necesario, puede hacerlo como defensa, en cualquier posición. Tiene que mejorar su estado físico y técnico. Tácticamente es muy bueno. En el aspecto psicológico también debe mejorar.
Es un buen chaval, el que pone las notas de humor en los entrenamientos y en los partidos colectivamente hablando. Educado y respetuoso, aunque es un cachondo.
Últimamente está faltando a los entrenamientos por diversas causas. Su mejoría día a día está a la vista de todos. Es un jugador con mucho amor propio.
Leal es el jugador número 7. Cadete de primer año. Esta temporada es su segunda en el club. Es un jugador de los que se da a querer. Claro en el campo y en el vestuario.
Suele jugar como extremo, por la derecha, o media punta. Es un jugador sumamente ofensivo. Rápido y de pegada fuerte. Bien físicamente. De los que no falta a los entrenamientos. La técnica no es su fuerte pero tácticamente lo hace bien. Juega por y para el equipo, poniendo sus cualidades individualidades al servicio del mismo. Educado y respetuoso. Muy trabajador. Muy constante en su rendimiento.
Tiene que mejorar su aspecto psicológico.

La figura del entrenador

Tras el tiempo transcurrido desde que comenzamos en la pretemporada hasta el día de hoy han sucedido muchas cosas, buenas y malas, pero he de decir que, en el fondo, tengo la misma ilusión que el primer día.
Con ésta, son ya siete las temporadas que llevo “entrenando” equipos de categorías de fútbol base.
Con mis aciertos y mis errores trato de hacerlo lo mejor posible cada día. Esta temporada incluso he realizado un curso de monitor de fútbol base para “actualizarme”.
De fútbol entiende todo el mundo. El problema no es tanto el saber entrenar, que también, sino el saber tratar con niños que al final es lo que son. Porque de prebenjamines a juveniles no dejan de ser realmente eso, niños.
El trato humano con ellos te hace ganarte su confianza. Lo que pasa es que cada cual es como es y acaba no siendo tarea fácil.
En esta temporada tengo en el equipo de todo un poco, como casi siempre.
Mi intención siempre ha sido, es y será, enseñar aquello que yo aprendí relacionado con este deporte rey al que todos llamamos fútbol.
Sé a ciencia cierta que no todos los jugadores están conformes pero eso es inevitable.
Has de saber tener mano dura porque son muchos y cada uno piensa de una manera y ve las cosas de manera distinta a los demás. Mi obligación es conseguir que los defectos (tanto individuales como colectivos) no se vean y, a la misma vez, conseguir que las virtudes individuales sean puestas a disposición del colectivo. Tengo que integrarlos a todos en uno para conseguir tener un equipo. En esa tarea seguimos y aunque unas veces mejor que otras, creo que se está consiguiendo.
Siempre me ha gustado la disciplina y la he antepuesto por encima de todo. La disciplina y el respeto.
Se empezó bien. A día de hoy ya no puedo decir lo mismo.
No es que el equipo se me haya ido de las manos es, sencillamente, que yo sólo soy el padre de uno de los jugadores, los demás tienen sus propios familiares para que les enseñen esa educación y ese respeto que en estos tiempos se han convertido en valores muy difíciles de aplicar.
Considero que, sin ser perfecto, mi tarea la estoy desarrollando bien. Trato de hacerlo lo mejor que sé. Hay niños que se dejan enseñar y niños a los que no hay manera, pero a mi no me sobra nadie, al menos, hasta el momento.
Dicho esto poco más que contar sobre mí. Me gustan las cosas como son. Marcada una línea, no me gusta que nadie se salga de ella. Cuando esto ocurre las cosas, como la línea, acaban torciéndose.

Ser y saber estar

Después de más de seis meses de entrenamientos y partidos es un buen momento para analizar la situación individual de la plantilla. Vamos a dedicar unos cuantos post en este blog para hablar de los jugadores uno a uno. De cómo están física, técnica, táctica y psicológicamente cada uno.
Le voy a dedicar a cada jugador unos cuantos párrafos en los que voy a tratar de sintetizar su situación actual. Intentaré no ser muy “duro” en las afirmaciones, pero sí muy claro. Diré lo que pienso de cada uno de ellos en los dos sentidos: personal y deportivo.
Según la cosa vaya de halagos o de críticas, a unos les gustará y a otros no tanto.
Todos somos, antes que nada, seres humanos y como tales, nos equivocamos. Tenemos nuestros defectos y nuestras virtudes.
Empezaré con una autocrítica personal y después seguiré con los demás miembros del equipo, los jugadores.
Espero que a todos os guste y que nadie se me enfade.

martes, 17 de marzo de 2009

Los viajes en autobús (I)

El pasado martes día 10 mantenía una reunión con el presidente del club para tratar un tema que yo pensaba que había quedado muy clarito a principio de temporada porque así lo hice saber desde un primer momento pero en el que parece que existían dudas que había que disipar y aclarar. Y que, desde luego, quedaron aclaradas.
Lástima que en esta temporada la presencia física de los miembros de la junta directiva se esté limitando a dos personas. De ahí las dudas, de ahí el pequeño problema para resolver el asunto que nos ocupa, que no es otro que el del acompañamiento de algún adulto con los chavales del equipo cuando van en el autobús a los partidos de fuera, pequeño problema que ha alcanzado una magnitud inesperada tras lo acontecido en la última salida a Mérida en el enfrentamiento contra el Emérita Augusta. A los niños no se les ocurrió mejor idea que desaparecer del campo de fútbol e irse a “pasear” por Mérida desatendiendo la petición de la persona representante de la directiva allí presente para que no se fueran. Ésta era la única persona adulta que en ese momento estaba con el equipo y que, por cierto, no se había ido en el autobús sino que se había desplazado en su coche particular. Después, a lo largo del partido, se le unieron tres adultos más (mi mujer y los padres de uno de los jugadores del equipo). Corto número de personas si lo comparamos con el de la temporada anterior. Pero así están las cosas y hay que aceptarlas.
Como todos sabemos, en los desplazamientos en autobús van juntos los equipos de categoría infantil y cadete en la mayoría de las ocasiones. Los infantiles juegan primero y después lo hacen los cadetes. Desde que sale el autobús hasta que juega el equipo, según donde se vaya a jugar, pueden pasar hasta cerca de tres horas. Tiempo que yo no voy a estar sentado en un campo de fútbol por razones que ya hice saber a la directiva en su momento y porque, además, no me da la real gana. Es más, no estoy de acuerdo con que lo hagan los chavales, pero las normas son las normas y la economía es la economía, y estas cosas hay que acatarlas.
A mi personalmente, y que conste que es porque quiero, los viajes fuera me están costando dinero, pero no me importa, lo hago con gusto por mi hijo y por el resto de jugadores del equipo.
Dadas las prematuras horas en las que se sale cada sábado o domingo que hay partido fuera, no hay adulto que acompañe al equipo. Me refiero entrenador, directivos o madres o padres de jugadores, tal y como sí que ocurría en la temporada anterior cuando la cosa no era como ahora. Antes era un equipo y ahora son dos.
En la reunión mantenida con el presidente del club, se barajaron varias opciones y, al final, se optó por una que él creyó era la mejor para lo que restaba de temporada, ya que esto se acaba a primeros de mayo y lo que quedan fuera son dos salidas, una este fin de semana a Don Benito, donde también juegan los infantiles y otra a Guareña, que sería a nivel individual porque no coincidimos con el equipo infantil.
Esperemos que todo se haga como se habló y se acabe igual de bien que se empezó en este asunto de los viajes en autobús.
Yo sigo manteniendo lo que hice saber al inicio de temporada y es que bajo ningún concepto me voy a ir en el autobús dos o tres horas antes del partido de mi equipo, haré el viaje en mi coche, si mi salud me lo permite, llegando a una hora apropiada antes del inicio del encuentro.

Entrenamientos

En los últimos meses parece que a muchos de los jugadores del equipo cadete del Sanse se les ha olvidado qué es un entrenamiento y para qué sirve.
En las últimas semanas, la falta de asistencia a los entrenamientos se ha incrementado hasta llegar a unos extremos muy peligrosos para la continuidad del equipo.
Echemos un vistazo atrás, en lo que va de año:
En el mes de enero entrenamos 11 días con las siguientes asistencias:
Miércoles día 7: 14 jugadores, viernes día 9: 15, lunes día 12: 12, miércoles día 14: 17, viernes día 16: 16, lunes día 19: 15, miércoles 21: 15, viernes 23: 13, lunes 26: 10, miércoles 28: 11 y viernes 30: 15. Hubo un buen promedio de asistencias, aunque a final de mes ya hubo días en los que se empezaron a notar las faltas.
Durante el pasado mes de febrero entrenamos 10 días, repartidos de la siguiente manera:
Lunes 2: 14 jugadores, miércoles 4: 17, viernes 6: 15, lunes 9: 12, miércoles 11: 13, viernes 13: 10, lunes 16: 8, miércoles 18: 10 y viernes 20: 11. Como podemos comprobar la asistencia fue de más a menos llegando el viernes 13, día de convocatoria de partido a estar entrenando solamente 10 jugadores, uno de los cuales se fue a la media hora o poco más de empezar porque “se tenía que ir”. Y hubo lunes con la asistencia de 8 y 9 jugadores.
En el mes en curso, marzo, en los seis días que llevamos entrenando la cosa está así:
Lunes día 2: 14 jugadores, miércoles 4: 13, viernes 6: 11, lunes 9: 13, viernes 13: 11 y ayer lunes 16: 11.
El viernes 6 era día de convocatoria de partido y se presentaron 11.
Ayer lunes, de los 11 que estuvieron presentes en total, se empezó el entrenamiento con 8 y se terminó con 7.
¿A qué estamos jugando?
Si no entrenamos juntos difícilmente podemos hacer equipo y si no hacemos equipo difícilmente vamos a jugar bien en los partidos.
Fruto de todo ello son los resultados que están ahí a la vista de todos. Se ha ganado un solo partido, el resto todos perdidos. Se han encajado cuatro goleadas de escándalo donde hemos hecho un gol y hemos recibido 26.
Y digo lo de siempre. A mi no me importan los resultados, me importa el comportamiento, hacer grupo y trabajar para jugar en equipo. Cuando esto se consiga, entonces llegarán los resultados. Tal y como ocurrió la pasada temporada.
Pero así, con este ir y venir en los entrenamientos, se llega a donde estamos que es que no llegamos a ninguna parte.
Si no fuera por esos 7 u 8 jugadores que mantienen viva la llama de la ilusión yo ya hacía tiempo que me hubiera quedado en mi casita y me hubiera limitado a ir a verlos de jugar cuando pudiera o quisiera, pero por ellos y sólo por ellos aún sigo aquí. Ellos son los que se están echando “a cuestas” al equipo y lo están manteniendo porque de otra manera a estas alturas el equipo de cadetes habría desaparecido.
En los sitios hay que estar porque se quiere y no hacerlo casi obligado. A entrenar, lo mismo. Es una obligación pero hay que asistir con gusto y no hacerlo de mala gana. Para eso mejor quedarse en casa, como ya hace mucho tiempo que están haciendo algunos.
Como ya hace tiempo que se vislumbra con toda claridad quién quiere y quién no el problema está resuelto. Ya no tengo que preocuparme por poner o dejar de poner a uno u otro jugador en los partidos, por intentar repartir los minutos de juego, por hacer una convocatoria de 15 o 16 jugadores y que luego jueguen el máximo número posible de ellos según contempla el reglamento. En fin, que visto lo visto, de aquí a final de campeonato, si es que llegamos, esto es otra historia totalmente distinta a como era cuando se empezó allá por agosto del año pasado.

Muy cuesta arriba

Muy cuesta arriba. Así se está poniendo en lo deportivo todo lo relacionado con el equipo de cadetes del Sanse.Actualmente parece como si la plantilla estuviera rota.Los chavales están sin ganas. No voy a individualizar en este aspecto. Pero sí en otros.Se ha perdido la disciplina de grupo por parte de algunos jugadores.De esa plantilla de un total de 19, quedan medianamente operativos bastantes menos.Hay uno (David) que tiene la ficha recogida desde la revisión médica y con el que no hemos podido contar todavía en ningún partido, quedan 18.Hay otros dos (Mayo y Javi) que no acuden, que han dejado de asistir a los entrenamientos hace ya mucho tiempo y a los que no se les ve el pelo nunca por el campo de fútbol. Quedan 16.Hay cuatro (Núñez, Cano, Pove y Monterrey) que por unas u otras circunstancias aparecen y desaparecen cuando menos te lo esperas en los días de entrenamiento. Quedan 12.Si a estos doce que quedan más operativos restamos los que están empezando a faltar a entrenar por causas diversas, el equipo se queda en cueros. Entre exámenes, lesionados e insurrectos esto se va pareciendo cada vez más a un equipo de fútbol sala.Así no podemos seguir por mucho más tiempo porque de esta manera se nos va a poner muy cuesta arriba poder terminar el campeonato.Las personas se cansan de tener que aguantar ciertas actitudes y acaban por decir aquello de que “ahí os quedáis y que os den…”.Me estoy empezando a cansar ya de escuchar y ver siempre lo mismo.Si a inicios de temporada me dicen que esto iba a ir por este camino me hubiera quedado en mi casa o, a lo sumo, me hubiera dedicado durante toda la temporada a entrenar a mi hijo y al otro portero y que otra persona se hubiera hecho cargo del grupo.Ya no somos un equipo de alevines. Estamos en cadetes y además, en la actual temporada, somos el equipo de máxima categoría del club. Sí, aunque no lo parezca.Yo no estoy hablando aquí de resultados, sino de comportamientos.Tenemos que poner todos un poquito más de nuestra parte para acabar esta aventura de la manera más digna posible.Esas voces que se van alzando por ahí (en el instituto y en otros “foros” colectivos de reunión) lo que han de hacer es bajarla y aparecer con más asiduidad y continuidad por el campo de fútbol los días de entrenamiento.

Datos de la plantilla de cadetes 2008-2009

Estos son los datos de los 19 jugadores con licencia federativa (ficha) que componen la plantilla de cadetes del C.D. San Serván para la temporada 2008-2009.
  • Portería: Toribio Gutiérrez González (02-01-1995). Portero. 5ª Temporada. Dorsal: 1.
  • Portería: Antonio Pove Collado (23-02-1993). Portero. Temporada. Dorsal: 13.
  • Defensa: Víctor Manuel Plaza Rosa (24-11-1994). Lateral derecho. 1ª Temporada. Dorsal: 2.
  • Defensa: Juan Ángel Tobalo Izaguirre (10-03-1994). Central. 5ª Temporada. Dorsal: 5.
  • Defensa: José Manuel Sabido Serrano (21-12-1994). Lateral izquierdo. 2ª Temporada. Dorsal: 3.
  • Defensa: Israel Vargas Gordillo (25-08-1994). Central. 2ª Temporada. Dorsal: 4.
  • Defensa: Francisco José Cano Gil (29-05-1994). Lateral derecho. Temporada. Dorsal: 12.
  • Defensa: Francisco Javier Coria López (14-04-1994). Central. 1ª Temporada. Dorsal: 18.
  • Defensa: David Melitón González (-1994). Central. 1ª Temporada. Dorsal: 20.
  • Media: Antonio Jesús Torremocha Moreno (02-03-1994). Medio centro. 1ª Temporada. Dorsal: 16.
  • Media: Antonio Monterrey Ramos (11-05-1994). Interior izquierdo. 5ª Temporada. Dorsal: 17.
  • Media: Antonio Soltero Moreno (31-07-1994). Medio centro. 2ª Temporada. Dorsal: 10.
  • Media: Francisco Solano Ortiz (27-09-1994). Centro izquierda. 5ª Temporada. Dorsal: 8.
  • Media: Juan Miguel Núñez Lavado (09-04-1994). Centro derecha. 5ª Temporada. Dorsal: 6.
  • Delantera: Antonio Leal Solís (07-06-1994). Extremo derecha. 2ª Temporada. Dorsal: 7.
  • Delantera: Iván Álvarez Cordero (06-12-1993). Punta. 3ª Temporada. Dorsal: 15.
  • Delantera: Juan Francisco Silvero Béjar (05-07-1994). Delantero centro. 3ª Temporada. Dorsal: 9.
  • Delantera: Manuel Antonio Mayo Peñato (24-06-1993). Medio punta. Temporada. Dorsal: 14.
  • Delantera: Natalio Vargas Vargas (19-12-1994). Extremo izquierda. 5ª Temporada. Dorsal: 11.

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