La falta de asistencia a los entrenamientos ha sido una de las notas negativas más características durante toda la temporada y, a la misma vez, una de las causas principales del bajón en el rendimiento del equipo y consecuentemente en los resultados de los partidos.
En el tiempo que he estado entrenando al equipo se realizaron 72 sesiones de entrenamientos, comprendidas del 2-9-09 al 17-3-10.
Durante esas 72 sesiones, siempre faltaban jugadores. Hasta esa fecha el reparto de asistencia a entrenamientos quedó así:
69 sesiones: Toribio (2-9-09)
68 sesiones: Sabido (2-9-09)
65 sesiones: Tobalo (2-9-09)
61 sesiones: Núñez (2-9-09)
60 sesiones: Leal (2-9-09)
59 sesiones: Natalio (2-9-09)
55 sesiones: Víctor (7-9-09)
55 sesiones: Alejandro (5-10-09)
54 sesiones: Solano (2-9-09)
52 sesiones: Israel (2-9-09)
46 sesiones: Monterrey (2-9-09)
46 sesiones: Alberto (2-9-09)
45 sesiones: Torremocha (2-9-09)
43 sesiones: Silvero (7-9-09)
39 sesiones: Asensio (23-11-09)
33 sesiones: Soltero (19-10-09)
23 sesiones: Bruno (23-9-09)
69 sesiones: Toribio (2-9-09)
68 sesiones: Sabido (2-9-09)
65 sesiones: Tobalo (2-9-09)
61 sesiones: Núñez (2-9-09)
60 sesiones: Leal (2-9-09)
59 sesiones: Natalio (2-9-09)
55 sesiones: Víctor (7-9-09)
55 sesiones: Alejandro (5-10-09)
54 sesiones: Solano (2-9-09)
52 sesiones: Israel (2-9-09)
46 sesiones: Monterrey (2-9-09)
46 sesiones: Alberto (2-9-09)
45 sesiones: Torremocha (2-9-09)
43 sesiones: Silvero (7-9-09)
39 sesiones: Asensio (23-11-09)
33 sesiones: Soltero (19-10-09)
23 sesiones: Bruno (23-9-09)
Entre paréntesis aparece la fecha del primer día de entrenamiento del jugador.
Como puede comprobarse se empezó más tarde que en otras temporadas.
El primer día se presentaron 11 jugadores. Número que iría aumentando poquito a poco hasta juntar las 17 fichas o licencias federativas que tenía el equipo.
El campeonato de liga empezó el 31 de octubre de 2009. Hubo jugadores que se incorporaron en ese mismo mes. Así no se puede planificar una temporada de casi siete meses de partidos.
El entrenamiento es la base de cualquier deporte y los chavales tienen que darse cuenta de que esto es así. Si no se mantiene una disciplina de horarios y asistencia a los entrenamientos, malamente podremos cosechar los frutos deseados durante el transcurso de los partidos disputados.