El pasado sábado día 4 de abril de 2009 disputábamos un partido en Guareña correspondiente a la jornada 19 del campeonato de liga. Era la última salida porque los partidos restantes son todos como locales.
Al no coincidir con los infantiles, desde la directiva pusieron autobuses independientes, pero mientras que aquellos hacían el viaje, en concreto a La Garrovilla, en un autobús, a nosotros nos habilitaban una furgoneta de 17 plazas. ¡Ni que éste fuera un equipo de alevines de fútbol 7 o un equipo de fútbol sala! Si me descuido un poco no quepo ni yo, el entrenador, en el autobús. Menos mal que “sólo” había convocados 14 niños porque sino no cabemos. Hubo madres que se tuvieron que quedar en el pueblo porque no había espacio en el “autobús” a pesar de que el sábado anterior, en las gradas del estadio municipal, en el partido contra el Santa Amalia se les había dicho que no faltaran que para esta jornada tenían un autobús solo para el equipo.
Con los 14 chavales convocados, mi mujer, el conductor y yo, la furgoneta estaba completa. No cabía nadie más.
Como norma, un equipo va con sus correspondientes 16 jugadores, el entrenador, algún que otro directivo y algunos aficionados.
¿Existe alguna diferencia entre el equipo de infantiles y el de cadetes o somos todos iguales?
Al no coincidir con los infantiles, desde la directiva pusieron autobuses independientes, pero mientras que aquellos hacían el viaje, en concreto a La Garrovilla, en un autobús, a nosotros nos habilitaban una furgoneta de 17 plazas. ¡Ni que éste fuera un equipo de alevines de fútbol 7 o un equipo de fútbol sala! Si me descuido un poco no quepo ni yo, el entrenador, en el autobús. Menos mal que “sólo” había convocados 14 niños porque sino no cabemos. Hubo madres que se tuvieron que quedar en el pueblo porque no había espacio en el “autobús” a pesar de que el sábado anterior, en las gradas del estadio municipal, en el partido contra el Santa Amalia se les había dicho que no faltaran que para esta jornada tenían un autobús solo para el equipo.
Con los 14 chavales convocados, mi mujer, el conductor y yo, la furgoneta estaba completa. No cabía nadie más.
Como norma, un equipo va con sus correspondientes 16 jugadores, el entrenador, algún que otro directivo y algunos aficionados.
¿Existe alguna diferencia entre el equipo de infantiles y el de cadetes o somos todos iguales?
Por razones conocidas de sobra por todos, casi nunca acompaño a los chavales en el autobús. En esta temporada éste ha sido mi tercer viaje y, desde luego, así ni uno más Santo Tomás.
Esto es un auténtico disloque y, digo yo, que habrá alguna o algunas personas responsables ¿o no?
Para ser la última salida de la temporada, el último viaje, ha sido un penoso trayecto que jugadores, aficionados y entrenador no vamos a olvidar fácilmente.
Esto es un auténtico disloque y, digo yo, que habrá alguna o algunas personas responsables ¿o no?
Para ser la última salida de la temporada, el último viaje, ha sido un penoso trayecto que jugadores, aficionados y entrenador no vamos a olvidar fácilmente.
Particularmente lo voy a tener muy en cuenta y muy presente para próximas “oportunidades”. En esta temporada, exceptuando la salida a Mérida contra el Nueva Ciudad, los viajes en autobús han ido de mal en peor y casi siempre se han llevado la peor parte mis jugadores.
¡YA ESTÁ BIEN!
* Entrada posteada inicialmente el lunes 6 de abril de 2009.
¡YA ESTÁ BIEN!
* Entrada posteada inicialmente el lunes 6 de abril de 2009.