Los componentes del equipo de infantiles del Sanse (jugadores y entrenador) queremos agradecer públicamente la asistencia a los partidos de esa afición tan incondicional que, últimamente, nos acompaña allá donde vayamos.
Cada vez son más personas las que “arropan” al equipo. Atrás, en la distancia, han quedado esos partidos jugados como visitantes en los que nos acompañaban 2, 3 o 5 personas (como en la 2ª jornada del campeonato, en el desplazamiento a Villanueva de la Serena). Ahora, todo es distinto. Por ejemplo, en la jornada nº 14, hasta Santa Amalia, se desplazaron cerca de una treintena de aficionad@s. No sólo lo hacen en el autobús sino que también se trasladan con sus vehículos particulares. La inmensa mayoría son las madres y padres o herman@s de los niños, aunque también contamos con la presencia de otros familiares y amigos.
Como no podía ser de otra manera, somos nosotros, las madres y padres, los primeros aficionados de nuestros hijos. Es nuestro deber y nuestra obligación estar con ellos. Siempre he dicho que los niños tienen que sentir y escuchar en el campo las palabras de ánimo desde la grada.
También se ha notado la asistencia de la afición a los partidos “de casa”. Cada vez son más los aficionados y aficionadas que suben al campo de fútbol municipal cada sábado que juega el equipo infantil del Sanse. También han quedado lejos aquellos primeros partidos en los que había más aficionad@s del equipo contrario que del nuestro. Para bien del equipo, de los niños, esto ha cambiado totalmente.
Vosotros, la afición, sois una pieza importante del engranaje de este equipo. Sin lugar a dudas, ha habido partidos en los que esas palabras de ánimo desde la grada han transmitido a los niños esa garra y esa entrega, esas ganas que han originado la victoria final del partido (sin ir más lejos, este último partido contra el equipo de La Cruz Villanovense).
Sólo “un pero”, un pequeño “toque de atención”. Al campo de fútbol también se le llama “rectángulo de juego” porque tiene cuatro partes y nuestr@s aficionad@s, casi siempre, se colocan en una de las cuatro. Esto tiene que cambiar. Hay que repartirse por los cuatro lados del campo, que los niños sientan la voz de su afición en todas partes y no en una sola. Y muy particularmente, cuando jugamos como visitantes.
También nos gustaría contar, cuando lo hacemos de locales, con alguien que haga las veces de delegado de campo (hombre o mujer, no importa, da igual), para que yo, como delegado de equipo y entrenador del mismo, pueda estar en todo momento pendiente de mis jugadores y de lo que ocurre sobre el terreno de juego. Se necesitan voluntarios o voluntarias. Espero y deseo que para el siguiente partido a disputar como locales, que será después de la Semana Santa, podamos disponer de alguna persona (madre o padre, directiv@ o aficionad@) que haga las veces de delegado de campo. El único requisito, estar en el campo media hora antes, más o menos, del comienzo del partido, para poder firmar el acta del mismo antes del inicio del encuentro.
Con este artículo, tanto la plantilla de jugadores como el que suscribe, queremos agradecer el apoyo mostrado por tod@s est@s aficionad@s semana tras semana, que esperamos que siga en aumento y sean cada vez más. Todavía queda mucha liga por delante.
Los niños lo necesitan porque siempre no se va a ganar y tenemos y debemos que estar con ellos “a las duras y a las maduras”.
Además, yo personalmente, quiero agradecer el comportamiento tan exquisito, tan prudente, tan ejemplar, que semana sí y semana también estáis ofreciendo por todos esos campos de fútbol que vamos visitando. Lo mismo da que el equipo gane, empate o pierda, vuestra forma de saber estar en la grada es digna de elogio y admiración. ¡Qué aprendan otr@s aficionad@s, que de ell@s no se puede decir lo mismo!
¡Aúpa el equipo infantil del Sanse y aúpa su afición!
Ya sabéis, este próximo sábado 15 de marzo con los niños a Esparragalejo. ¡Y a desplegarse por todo el campo!
Un cordial saludo a tod@s.
Cada vez son más personas las que “arropan” al equipo. Atrás, en la distancia, han quedado esos partidos jugados como visitantes en los que nos acompañaban 2, 3 o 5 personas (como en la 2ª jornada del campeonato, en el desplazamiento a Villanueva de la Serena). Ahora, todo es distinto. Por ejemplo, en la jornada nº 14, hasta Santa Amalia, se desplazaron cerca de una treintena de aficionad@s. No sólo lo hacen en el autobús sino que también se trasladan con sus vehículos particulares. La inmensa mayoría son las madres y padres o herman@s de los niños, aunque también contamos con la presencia de otros familiares y amigos.
Como no podía ser de otra manera, somos nosotros, las madres y padres, los primeros aficionados de nuestros hijos. Es nuestro deber y nuestra obligación estar con ellos. Siempre he dicho que los niños tienen que sentir y escuchar en el campo las palabras de ánimo desde la grada.
También se ha notado la asistencia de la afición a los partidos “de casa”. Cada vez son más los aficionados y aficionadas que suben al campo de fútbol municipal cada sábado que juega el equipo infantil del Sanse. También han quedado lejos aquellos primeros partidos en los que había más aficionad@s del equipo contrario que del nuestro. Para bien del equipo, de los niños, esto ha cambiado totalmente.
Vosotros, la afición, sois una pieza importante del engranaje de este equipo. Sin lugar a dudas, ha habido partidos en los que esas palabras de ánimo desde la grada han transmitido a los niños esa garra y esa entrega, esas ganas que han originado la victoria final del partido (sin ir más lejos, este último partido contra el equipo de La Cruz Villanovense).
Sólo “un pero”, un pequeño “toque de atención”. Al campo de fútbol también se le llama “rectángulo de juego” porque tiene cuatro partes y nuestr@s aficionad@s, casi siempre, se colocan en una de las cuatro. Esto tiene que cambiar. Hay que repartirse por los cuatro lados del campo, que los niños sientan la voz de su afición en todas partes y no en una sola. Y muy particularmente, cuando jugamos como visitantes.
También nos gustaría contar, cuando lo hacemos de locales, con alguien que haga las veces de delegado de campo (hombre o mujer, no importa, da igual), para que yo, como delegado de equipo y entrenador del mismo, pueda estar en todo momento pendiente de mis jugadores y de lo que ocurre sobre el terreno de juego. Se necesitan voluntarios o voluntarias. Espero y deseo que para el siguiente partido a disputar como locales, que será después de la Semana Santa, podamos disponer de alguna persona (madre o padre, directiv@ o aficionad@) que haga las veces de delegado de campo. El único requisito, estar en el campo media hora antes, más o menos, del comienzo del partido, para poder firmar el acta del mismo antes del inicio del encuentro.
Con este artículo, tanto la plantilla de jugadores como el que suscribe, queremos agradecer el apoyo mostrado por tod@s est@s aficionad@s semana tras semana, que esperamos que siga en aumento y sean cada vez más. Todavía queda mucha liga por delante.
Los niños lo necesitan porque siempre no se va a ganar y tenemos y debemos que estar con ellos “a las duras y a las maduras”.
Además, yo personalmente, quiero agradecer el comportamiento tan exquisito, tan prudente, tan ejemplar, que semana sí y semana también estáis ofreciendo por todos esos campos de fútbol que vamos visitando. Lo mismo da que el equipo gane, empate o pierda, vuestra forma de saber estar en la grada es digna de elogio y admiración. ¡Qué aprendan otr@s aficionad@s, que de ell@s no se puede decir lo mismo!
¡Aúpa el equipo infantil del Sanse y aúpa su afición!
Ya sabéis, este próximo sábado 15 de marzo con los niños a Esparragalejo. ¡Y a desplegarse por todo el campo!
Un cordial saludo a tod@s.