Una cura de humildad nunca viene mal. Y cuanto antes, mejor. Más vale pronto que tarde. Llevábamos varias semanas buscándolo hasta que lo hemos encontrado. Lo que ocurrió ayer sobre el terreno de juego, en el campo del Saludeño, no es fruto de la casualidad, ni del esfuerzo del equipo local, sino de nuestros propios errores. Las derrotas duelen, pero cuando se producen como la de ayer, aún duelen más. Salimos goleados por méritos propios. Sólo hubo un equipo que jugó al fútbol y no fue el nuestro. Es la segunda vez que nos ocurre.
En la entrada de ayer sábado, correspondiente a la crónica del partido, ya os apuntaba algo de lo que hoy voy a explicaros aquí. Esto es como una bronca, pero escrita.
Vosotros los jugadores tenéis que tener los pies en el suelo. Ni más ni menos. Esto del fútbol es un deporte, en el que cuando no se empata, a veces se gana y otras se pierde.
Tenemos que saber aprender de las derrotas, de los errores. Ayer nos dieron un auténtico repaso y tenemos que aceptarlo, aunque duela. Pero también tenemos que sacar nuestras conclusiones, hacer nuestras valoraciones y buscar una explicación a lo sucedido.
Desde ya, tenemos que dejar de creernos que somos “los reyes del mambo” porque ocupamos la tercera posición en la tabla y en la jornada anterior a esta última hemos estado a 4 puntitos del segundo, nuestro “querido” Mérida. Los partidos, primero hay que jugarlos y no darlos por ganados o perdidos antes. Un futbolista tiene que tener carácter y personalidad dentro y fuera del terreno de juego.
Tenéis que bajaros de la nube en la que estáis subidos. Ayer, contra el octavo clasificado, el Saludeño, que había venido calentito de su visita a Guareña, se perdió por goleada, que incluso pudo ser más abultada, porque el equipo del San Serván no existió sobre el terreno de juego.
Y no existió porque no hubo concentración en ningún momento, ni hubo colocación en el campo, ni se le echó coraje como en otras ocasiones.
Estáis atravesando todos los jugadores, absolutamente todos, una etapa de vuestras vidas por la que pasa todo ser humano. Estáis en la “edad del pavo”. Me lo estáis poniendo muy difícil, porque sois diecisiete. Difícil, pero no imposible. También se lo estáis poniendo difícil a vuestros maestros y profesores y a vuestros propios padres.
Cuando se sale al terreno de juego con la “pájara” con la que salisteis vosotros, ocurre lo que ocurrió.
Mi deber, mi obligación, es evitar que eso ocurra, pero ayer no estuvisteis a la altura de las circunstancias, no estuvisteis por la labor.
A partir de ahora, hay que tomar medidas correctoras para impedir que esto vuelva a suceder, que las costumbres se vuelven normas si no se ponen los medios.
Durante la próxima semana no habrá entrenamientos. No la vamos a tomar todos de relax, de relajación, de descanso, que falta nos hace. Estamos sobrecargados de partidos, la competición es larga y aún quedan muchos encuentros por disputar y muchos puntos en juego. No hay que desanimarse. Es el cuarto partido que se pierde, de 16 jugados. No pasa nada. Volveremos a nuestra actividad normal el lunes 24 de marzo para empezar a preparar el partido contra el C.F. Pizarro.
Como ya todos podéis imaginar, las medidas empezarán a tomarse con la vuelta a los entrenamientos. Estáis avisados para que luego ninguno se sienta engañado.
En todos los equipos hay titulares y suplentes, en éste no. Puede que sea necesario que empiece a haberlos.
Hasta el momento se os ha tratado a todos por igual y, supongo, nadie tendrá queja, porque cada uno ha recogido lo que ha sembrado y así va a seguir siendo sólo que con muchísima más seriedad que hasta ahora. Yo no puedo consentir que el trabajo de meses para toda una temporada, se tire “por la borda” en 3 o 4 partidos.
Todos vosotros sabéis cómo me gustan a mí las cosas. Yo intento ser equitativo y salomónico, para que nadie tenga quejas. Hasta la fecha, el que las está teniendo soy yo y eso va a cambiar por completo.
Aplicaros el cuento, disfrutad de estos días de vacaciones de Semana Santa y recargad las pilas para la siguiente semana. Un saludo a todos.
En la entrada de ayer sábado, correspondiente a la crónica del partido, ya os apuntaba algo de lo que hoy voy a explicaros aquí. Esto es como una bronca, pero escrita.
Vosotros los jugadores tenéis que tener los pies en el suelo. Ni más ni menos. Esto del fútbol es un deporte, en el que cuando no se empata, a veces se gana y otras se pierde.
Tenemos que saber aprender de las derrotas, de los errores. Ayer nos dieron un auténtico repaso y tenemos que aceptarlo, aunque duela. Pero también tenemos que sacar nuestras conclusiones, hacer nuestras valoraciones y buscar una explicación a lo sucedido.
Desde ya, tenemos que dejar de creernos que somos “los reyes del mambo” porque ocupamos la tercera posición en la tabla y en la jornada anterior a esta última hemos estado a 4 puntitos del segundo, nuestro “querido” Mérida. Los partidos, primero hay que jugarlos y no darlos por ganados o perdidos antes. Un futbolista tiene que tener carácter y personalidad dentro y fuera del terreno de juego.
Tenéis que bajaros de la nube en la que estáis subidos. Ayer, contra el octavo clasificado, el Saludeño, que había venido calentito de su visita a Guareña, se perdió por goleada, que incluso pudo ser más abultada, porque el equipo del San Serván no existió sobre el terreno de juego.
Y no existió porque no hubo concentración en ningún momento, ni hubo colocación en el campo, ni se le echó coraje como en otras ocasiones.
Estáis atravesando todos los jugadores, absolutamente todos, una etapa de vuestras vidas por la que pasa todo ser humano. Estáis en la “edad del pavo”. Me lo estáis poniendo muy difícil, porque sois diecisiete. Difícil, pero no imposible. También se lo estáis poniendo difícil a vuestros maestros y profesores y a vuestros propios padres.
Cuando se sale al terreno de juego con la “pájara” con la que salisteis vosotros, ocurre lo que ocurrió.
Mi deber, mi obligación, es evitar que eso ocurra, pero ayer no estuvisteis a la altura de las circunstancias, no estuvisteis por la labor.
A partir de ahora, hay que tomar medidas correctoras para impedir que esto vuelva a suceder, que las costumbres se vuelven normas si no se ponen los medios.
Durante la próxima semana no habrá entrenamientos. No la vamos a tomar todos de relax, de relajación, de descanso, que falta nos hace. Estamos sobrecargados de partidos, la competición es larga y aún quedan muchos encuentros por disputar y muchos puntos en juego. No hay que desanimarse. Es el cuarto partido que se pierde, de 16 jugados. No pasa nada. Volveremos a nuestra actividad normal el lunes 24 de marzo para empezar a preparar el partido contra el C.F. Pizarro.
Como ya todos podéis imaginar, las medidas empezarán a tomarse con la vuelta a los entrenamientos. Estáis avisados para que luego ninguno se sienta engañado.
En todos los equipos hay titulares y suplentes, en éste no. Puede que sea necesario que empiece a haberlos.
Hasta el momento se os ha tratado a todos por igual y, supongo, nadie tendrá queja, porque cada uno ha recogido lo que ha sembrado y así va a seguir siendo sólo que con muchísima más seriedad que hasta ahora. Yo no puedo consentir que el trabajo de meses para toda una temporada, se tire “por la borda” en 3 o 4 partidos.
Todos vosotros sabéis cómo me gustan a mí las cosas. Yo intento ser equitativo y salomónico, para que nadie tenga quejas. Hasta la fecha, el que las está teniendo soy yo y eso va a cambiar por completo.
Aplicaros el cuento, disfrutad de estos días de vacaciones de Semana Santa y recargad las pilas para la siguiente semana. Un saludo a todos.