Como ya he comentado en otro post de entrada y como todos sabemos, en esta temporada (como ya ha ocurrido en otras, aunque no en la pasada, por suerte) viajan juntos los equipos de categoría infantil y cadete. Según una norma que hay establecida los partidos de equipos de estas categorías de un mismo club se celebran el mismo día, primero juegan los infantiles y posteriormente los cadetes.Con este sistema, los desplazamientos se están convirtiendo en una tortura tanto para los jugadores como para los delegados de equipo.No es de recibo que ocurra lo que ocurre. Pongamos un ejemplo:En el día de ayer, los chavales de los equipos de infantiles y de cadetes del Sanse se desplazaban a jugar a la localidad de Don Benito. Para ello, montaban en autobús, en las puertas del campo de fútbol como de costumbre, a las 09:45 horas de la mañana y cuando volvían eran las 15:15 horas de la tarde.Tanto unos (los que juegan antes, infantiles) como otros (los que juegan después, cadetes) estuvieron un total de 5 horas y media fuera para disputar un partido de fútbol que en el caso de los primeros dura 70 minutos y en el caso de los segundo dura 80 minutos.Estuvieron fuera de sus casas 330 minutos.Está bien, ya que cae por su propio peso, que tengan que sumar al tiempo de los partidos ese otro que transcurre entre ir y regresar, pero lo que se sale “fuera madre” es que tengan que soportar el resto del tiempo sentados en unas gradas mientras ven de jugar a los otros. Eso es totalmente injusto. Por eso tienes que distraerlos como hizo ayer el delegado del equipo de los infantiles llevándoselos a un parque cercano al estadio mientras terminaba el partido de los cadetes.
Este "sistema" conlleva, por ejemplo, que ya no se desplazen tantos familiares y aficionados como ocurría la pasada temporada. Conlleva el que yo, personalmente, me niegue rotundamente a desplazarme en el autobús con dos o tres horas de antelación a la del inicio del partido de mi equipo. Conlleva el que todos, jugadores y delegados de equipo, estemos hartos de esta situación porque se produce una espera, por parte de unos y otros, que no viene a cuento.A esta historia hay que buscarle una solución rápida y eficaz. Pero hay que buscársela pronto y no dejar pasar el tiempo. Quizás por esta temporada vale, pero para la próxima muchos chavales, sino todos, van a decir que “tururú”, que si quieres en el autobús te vas tú. Y me parece más que sensato.En la vida para todo hay remedio menos para la muerte. Son varias las opciones que existen para solucionar este problema. Problema que se está empezando a agravar porque algunos muchachos están ya cansados de este sistema de desplazamiento, que no del medio de transporte. Se están empezando a preguntar el por qué no se pone un autobús (o minibús) para cada equipo.Este tipo de asuntos, entre muchos otros, tienen que venir recogidos en el presupuesto del club para cada temporada.Si el problema es el dinero (que será lo más probable) también tiene solución. Hay que buscar alternativas y esto le compete a la junta directiva del club.Los viajes en autobús, por desgracia, se han convertido en “el dilema de los autobuses”.
Este "sistema" conlleva, por ejemplo, que ya no se desplazen tantos familiares y aficionados como ocurría la pasada temporada. Conlleva el que yo, personalmente, me niegue rotundamente a desplazarme en el autobús con dos o tres horas de antelación a la del inicio del partido de mi equipo. Conlleva el que todos, jugadores y delegados de equipo, estemos hartos de esta situación porque se produce una espera, por parte de unos y otros, que no viene a cuento.A esta historia hay que buscarle una solución rápida y eficaz. Pero hay que buscársela pronto y no dejar pasar el tiempo. Quizás por esta temporada vale, pero para la próxima muchos chavales, sino todos, van a decir que “tururú”, que si quieres en el autobús te vas tú. Y me parece más que sensato.En la vida para todo hay remedio menos para la muerte. Son varias las opciones que existen para solucionar este problema. Problema que se está empezando a agravar porque algunos muchachos están ya cansados de este sistema de desplazamiento, que no del medio de transporte. Se están empezando a preguntar el por qué no se pone un autobús (o minibús) para cada equipo.Este tipo de asuntos, entre muchos otros, tienen que venir recogidos en el presupuesto del club para cada temporada.Si el problema es el dinero (que será lo más probable) también tiene solución. Hay que buscar alternativas y esto le compete a la junta directiva del club.Los viajes en autobús, por desgracia, se han convertido en “el dilema de los autobuses”.
