FÚTBOL BASE EN ARROYO: TEORÍA Y PRÁCTICA.

Estadísticas de Visitas

lunes, 4 de febrero de 2008

Las líneas del equipo (I)

Como ya anuncié en la entrada del pasado 20 de enero, hoy ha tocado y voy a hablar de la plantilla, jugador a jugador, puesto a puesto, línea a línea del equipo.
Voy a desmenuzar las líneas del equipo y los jugadores que las componen uno a uno. Voy a hablar de sus virtudes y defectos. De lo bueno y de lo menos bueno de cada uno.
De los “pros” y los “contras” de cada jugador, de cada línea del equipo.
Son 17 los jugadores que tengo a mi cargo, una plantilla más bien escasa; pero es lo que tengo y con lo que tengo que trabajar. Y además, yo personalmente, estoy muy contento con todos ellos. Ahora mismo, ni me faltan ni me sobran jugadores.
En primer lugar les toca a los porteros, la línea de la “retaguardia”.Dispongo de dos porteros en el equipo (Iván y Toribio); pero además tenemos otro chaval que, para una urgencia, puede jugar en esa posición y, la verdad, no lo hace mal aunque no es su puesto natural.
Cualquiera que entienda un poco de fútbol sabe que esta posición es muy complicada, muy compleja. Aquí estamos hablando de un equipo de la cantera, o sea, de un equipo de fútbol base. Jugar como portero requiere de una concentración máxima durante la disputa de los partidos, exige poseer una agilidad y unos reflejos extraordinarios. Hay que ser valiente, tener don de mando, saber colocar a los compañeros de equipo (es el último jugador tanto cuando se defiende como cuando se ataca). Hay que tener, también, habilidad con el balón en los pies. Hay que ir bien por abajo y por arriba. Pero, para llegar a tener todas esas cualidades y otras muchas más, no olvidemos que estamos hablando de niños, hay que, por encima de todo, tener a alguien que te las quiera enseñar y quererlas tú aprender. Y, dicho esto, veamos cuáles son, hasta ahora, los resultados obtenidos.
Estando como estoy todos los días con ellos, aún no he llegado a entender porque los demás compañeros consideran a uno de los porteros mejor que al otro cuando, realmente, para mi los dos son iguales. Frase que les repito una y otra vez.
Actualmente, cualquiera de los dos puede jugar como titular. Cualquiera de los dos puede jugar el partido entero. Cualquiera de los dos transmite seguridad en la portería (contando siempre con que son niños, no lo olvidemos). Aún así, entre ellos, como es normal existen diferencias.
Hablemos de Iván. Tiene a su favor el que ya conoce la categoría (jugó el año pasado en el equipo de infantil aunque todavía era alevín). Es valiente. No le da miedo tirarse. Es disciplinado. Presta atención y se entera cuando le explicas. Se porta y se comporta en los entrenamientos. Es respetuoso con el entrenador y con los compañeros del equipo. Pero, también tiene bazas que juegan en su contra. A saber: le faltan centímetros aunque lo contrarresta con su agilidad. Va mejor por abajo que por arriba. Los balones altos no son su fuerte. En las salidas en el uno contra uno es lento. Es muy nervioso, demasiado nervioso. Tiene que aprender a controlar sus nervios porque acaba transmitiendo al resto del equipo su estado de ánimo. Se autoinculpa cuando nos hacen goles aunque no sean por errores suyos. Le falta personalidad, genio, coraje, colocación, picardía, don de mando. Pero no hay problema, si él quiere todo eso se puede corregir porque es muy joven y está en la etapa de aprendizaje. Lo único, poner de su parte mucho más de lo que ha puesto hasta ahora.
De Toribio. ¿Qué voy a decir? ¿Cómo va a hablar mal un padre de su hijo? Bueno, bromas aparte, y ya muy en serio, diremos que es un jugador que no conocía la categoría hasta este año que le ha tocado por la edad. Aún así se ha adaptado bien al cambio del tamaño de la portería (no tienen las mismas medidas las porterías de fútbol 7 que las de fútbol 11). Tiene buena talla. Es, como Iván, valiente y no tiene miedo ni a tirarse ni a los disparos de los contrarios. Es bueno en el uno contra uno. Es muy disciplinado y siempre está atento a todo lo que se le dice. Se comporta en los entrenamientos siendo uno más dentro del grupo (aún a sabiendas de todos que es el hijo del entrenador). Es respetuoso con los compañeros. Está siempre colocando al equipo, sobre todo, lo hace muy bien en las jugadas a balón parado. En su contra hay que decir que le falta picardía (es muy joven). Tiene que mejorar el juego aéreo. Tiene que esforzarse más para atrapar los balones por abajo.
La portería, en su conjunto, está bien defendida por cualquiera de los dos. Las carencias que tienen son propias de la edad y, como decía en el párrafo anterior, se puede corregir con que pongan ellos de su parte más de lo que han puesto hasta ahora. Tanto uno como otro. Tienen, y deben hacerlo porque pueden, que llegar a convertirse en dos buenos porteros de fútbol. Tienen cualidades para ello. Les gusta el fútbol y se interesan por las explicaciones que se les da. Consecuentemente, de ellos y sólo de ellos depende. Yo estoy a su disposición para ayudarles, a ambos, en todo lo que haga falta.

Entradas populares

Búsqueda de Blogs en Blogger

Búsqueda dentro del Blog

Búsqueda de Blogs en Google


en Web en Blog