Siguiendo con el esquema que hemos implantado, llegamos a los delanteros, la línea de ataque.Para esta posición también dispongo de varios jugadores: Leal, Alberto, Soltero, Natalio, Miguel, Silvero. Unos juegan como delanteros porque es su posición natural y otros lo han hecho porque las necesidades de la plantilla (dada que es escasa), en alguna ocasión, así lo han exigido.
En punta, en la delantera, el equipo tiene que disponer de jugadores ofensivos, rápidos, hábiles, que vayan bien de cabeza, que estén en una forma física inmejorable, que también sepan defender (no olvidemos que la mejor defensa es un buen ataque). Jugadores creativos, con ansia de gol. Es la parte del campo donde se define. Se necesitan jugadores que muevan la pelota, que la muevan con rapidez. Que la aguanten, que la controlen, que la protejan. Jugadores que sepan colocarse y no caigan en el fuera de juego. Jugadores que sepan rematar con el pie y con la cabeza. En definitiva, jugadores que hagan el gol, que es la “salsa” del fútbol.
A pesar de haber contado ya con seis jugadores para la línea de ataque, son sólo tres los verdaderos delanteros dentro del equipo, por las características especiales de cada uno de ellos. Características muy diferentes entre sí, pero que le vienen “que ni pintadas” al conjunto. Lo harán mejor o peor, pero son los auténticos arietes del equipo. Hablemos de nuestros tres delanteros:
Alberto: Es un jugador muy frío, pero con un olfato de gol muy desarrollado. Además le acompaña el físico (tiene altura y cuerpo). Es un “nueve” de libro. Aunque ha jugado como centrocampista en alguna ocasión, su posición natural es arriba, en punta, como un solo delantero o en pareja con otro compañero, según el sistema de juego que planteemos. No es un jugador muy disciplinado pero cumple en los entrenamientos y también en los partidos. Es respetuoso con el entrenador y con los compañeros. Necesita mejorar muchos aspectos. Tiene que tener más movilidad sobre el terreno de juego. Debe progresar en el juego aéreo y en la pegada a balón parado. Debe aprender a no caer tantas veces en un partido en fuera de juego. Saber arrastrar a los defensas y buscar los desmarques y, sobre todo, finalizar las jugadas con los goles que todos esperamos de él. Tiene que jugar con más garra, con más coraje. Lleva conmigo varias temporadas y sé con total seguridad que puede dar más de sí.
Miguel: Otro chaval que también ha jugado como centrocampista (concretamente en el extremo derecho) pero que es mucho más rentable para el equipo arriba en la delantera. Es un jugador que tiene velocidad y desborda al contrario. Tiene un buen regate y le pega al balón con una calidad exquisita y una colocación milimétrica. Pone el balón donde él quiere. Es un magnífico lanzador de faltas y uno de los mejores del equipo sacando córners. En su contra juegan varios aspectos: es muy vago, no se esfuerza lo suficiente, está en un nivel muy bajo físicamente, muy por debajo de sus verdaderas posibilidades. No tiene fe en sí mismo. Le falta autoestima. Todo eso se puede corregir porque es muy joven y si él pone de su parte ya sabe que aquí estoy yo para ayudarle en todo lo que haga falta. Le sobran facultades para ser un formidable jugador de fútbol, porque tiene una técnica muy depurada; sólo que no es constante, le falta continuidad, seguimiento, sacrificio, lucha, entrega… Pero creo, sin temor a equivocarme, que todo eso lo corregirá.
Silvero: Es, sin lugar a dudas, el actual delantero centro del equipo. Es un jugador que se mueve muy bien arriba. Es rápido. Un luchador incansable de todos los balones que le llegan. Un jugador con nervio. Se esfuerza en los partidos, a pesar de que últimamente las cosas no le están saliendo todo lo bien que él quisiera. Por eso tiene que seguir trabajando como hasta ahora para ir mejorando día a día. No es un jugador disciplinado aunque sí es respetuoso con el entrenador. Físicamente tiene que subir el nivel. Debe mejorar en el juego aéreo. Aprender a no quedarse fuera de juego, a desmarcarse y a finalizar las jugadas con goles. Todo, con esfuerzo y sacrificio, lo puede conseguir. Yo espero que así sea. Como los demás, sabe que estoy aquí para lo que necesite.
Aquí termina este primer análisis de mis jugadores, repartido en cuatro capítulos. Cuando llevemos más avanzada la temporada iremos comprobando si el trabajo diario va dando o no los resultados deseados. Esperemos que sí y que seamos capaces de conseguir las metas que nos hemos propuesto, siempre pensando que esto es un juego en el que lo principal es divertirse.