Siguiendo con el esquema de los días precedentes, hoy les toca el turno a los centrocampistas, a los medios, a la línea medular o línea del medio campo.Para esta posición también dispongo de varios jugadores: Núñez, Israel, Leal, Solano, Alberto, Soltero, Natalio, Bruno, Carlos, Miguel, Monterrey. Unos juegan como centrocampistas porque es su posición natural y otros lo han hecho porque las necesidades del equipo, en alguna ocasión, así lo han exigido. Todos sabemos que la plantilla es escasa.
Como se puede comprobar, es en esta línea del medio campo donde más miembros del equipo han jugado en alguna ocasión. Es la parte del terreno de juego mejor y más cubierta. Aquí es donde se “cuece” el fútbol. En ella debe haber jugadores ofensivos y defensivos, jugadores hábiles y que sepan colocarse sobre el terreno de juego, jugadores creativos, que sepan mover el balón, que sepan aguantarlo, contenerlo, distribuirlo. Jugadores que toquen la pelota. Jugadores rápidos, veloces por los extremos. Jugadores altos para la zona medular. Jugadores que se sacrifiquen para el equipo, que jueguen por y para el conjunto. En fin, tiene que haber de todo un poco.
Como ya he comentado en otras ocasiones, tengo el enorme privilegio de contar en la plantilla con algunos jugadores polivalentes. Son los que yo llamo cariñosamente “multifunción” o “multiusos”. En esta línea de centrocampistas hay varios.
De los once jugadores arriba mencionados, son seis los que verdaderamente ocupan, por naturaleza, la línea del medio campo. Lo pueden hacer con menor o mayor acierto pero, actualmente, son los más rentables para el equipo en esa posición.
Hablemos de ellos:
Núñez: Jugador polivalente (también ha jugado en la defensa). Es un jugador disciplinado, que cumple en los entrenamientos y en los partidos. Respetuoso y obediente con el entrenador. Es un magnífico mediocentro defensivo que hace una excelente labor en esa zona del campo, incluso si lo llevas a la banda. Es un jugador que se toma el fútbol muy en serio. Apunta maneras y tiene cualidades. A pesar de su corta estatura (como la mayoría de los jugadores del equipo) va muy bien de cabeza. Juega con mucho coraje, con mucha garra y con mucha ilusión. Tiene que mejorar el aspecto ofensivo y creativo, además del toque de balón. Es un jugador que lleva conmigo varias temporadas y ha ido cada vez a más. Este año aún espero mucho más de él.
Leal: Jugador polivalente (también ha jugado como delantero). Otro de los “nuevos”. Este chaval es un lujo de jugador. A todos los entrenadores les gustaría tener a uno como él en el equipo. Es rapidísimo. Tiene una potencia física fuera de lo común. Le pega al balón con una fuerza impresionante. Tiene una gran visión ofensiva y un enorme olfato de gol. Su mayor rentabilidad para el equipo es cuando juega como extremo por la derecha. Con su velocidad no hay contrario que lo pare reglamentariamente hablando. Y cada vez que le pega al balón entre los tres palos, de cinco cuatro son goles. Apunta unas características estupendas para llegar a ser un buen futbolista. Y aunque todavía es muy joven, si no se pierde, yo me atrevería a decir que hasta podría llegar a “vivir del fútbol”. Eso sí, hay que pulirlo porque es su primer año y eso se nota. Él sabe, como los demás, que me tiene a su disposición para ayudarle en todo lo que haga falta. Tiene que seguir trabajando igual que hasta ahora. Y el tiempo nos dirá si yo estaba en lo cierto o no. Es un jugador trabajador, obediente, respetuoso con el entrenador. Se toma muy en serio todo lo que hacemos y es, junto con Soltero, el que más atención me presta cuando estoy explicando. Debe mejorar su juego de cabeza y aprender a desmarcarse. También tiene que moverse más por el campo.
Solano: Jugador polivalente (también ha jugado en la defensa). Es, más o menos, como Núñez. Los dos hacen un tándem perfecto. Es un jugador disciplinado (aunque este año se está “saliendo un poquitín fuera del tiesto”), que cumple en los entrenamientos y en los partidos. Respetuoso y obediente con el entrenador. Hace una labor defensiva en el centro del campo de esas que no se ven pero que se notan. Tiene que mejorar por arriba (el juego de cabeza) y en los partidos echarle más garra, más coraje a su juego. También tiene que aportar más en los aspectos ofensivo y creativo, así como mejorar el toque del balón. Es un jugador que lleva conmigo varias temporadas. En ésta espero de él mucho más de lo que ha hecho hasta ahora.
Natalio: Jugador polivalente (también ha jugado en punta). Es el que marca las diferencias en el equipo. Es un chaval que juega por y para el equipo. Ataca y defiende. Se vacía en cada partido. Lo da todo, de principio a fin. Tiene un regate fabuloso y una zurda prodigiosa. Es un magnífico extremo o interior izquierdo. De los de antes, a la vieja usanza. Está siempre en la boca de gol (de ahí sus diez dianas hasta el momento). Es respetuoso con el entrenador y sus compañeros. Obediente y trabajador, cumple en los entrenamientos. Debe, porque puede, mejorar su juego aéreo. Para mí, y con los jugadores de otros equipos vistos hasta hora, es el mejor de este campeonato en su puesto. Pero claro, el que lo diga su entrenador no vale… Sigue así y por mucho tiempo.
Carlos: Este es un jugador con mucho fútbol en sus botas y en su cabeza, pero con esa “boquita” que tiene lo echa todo a perder. Es el jugador más creativo del equipo. Tiene mucha calidad y toca la pelota con mucho mimo y suma destreza. Cuando él está sobre el terreno de juego el equipo lo nota y el contrario también. La pelota se mueve más por el campo, hay más fluidez de ideas. Tiene una enorme visión de juego ofensivo… Pero hay muchas bazas que juegan en su contra y que tiene que superar. Es muy vago, muy perezoso. No se esfuerza ni en los entrenamientos (se los toma a cachondeo) ni en los partidos. Es respetuoso con el entrenador pero no así con los compañeros. Siempre está dando “la coña” y si no fuera porque estoy siempre encima de él “rompería el bloque”. Como muchas veces le digo esto es fútbol y no tenis. Esto es un juego de equipo, donde el equipo somos todos y donde todos (incluido él) jugamos para el equipo y no es el equipo el que juega para él. Pues aún no se ha enterado. Lleva conmigo varias temporadas y es un buen chaval, sólo que su forma de ser lo traiciona y así nunca llegará a ser y a hacer lo que muchos, como yo, esperamos de él. Tiene que aprender a controlar su carácter, a jugar más en equipo, a esforzarse mucho más de lo que lo hace, a no dar los balones por perdidos sin intentar ni siquiera recuperarlos. Tiene que poner muchísimo de su parte. Yo estoy aquí, y él lo sabe, para ayudarle en lo que haga falta igual que a los demás. Si quiere, será un maestro del balón.
Monterrey: Jugador polivalente (también ha jugado en la defensa). Es un centrocampista defensivo zurdo. Fue el último que se unió al grupo y se nota. Aún no está, ni por asomo, a la altura que espero de él. Es un jugador disciplinado aunque este año (como Solano) se está “saliendo un poquitín fuera del tiesto”. Es obediente y respetuoso con el entrenador y los compañeros. Es un jugador que tiene que contener más el juego del equipo contrario en el medio campo, ayudar a la defensa de nuestro equipo y acostumbrarse a iniciar los contraataques hacia el campo del rival. Tiene que mejorar su juego de cabeza, intentar usar la pierna derecha de vez en cuando y subir su nivel físico. Además debe trabajar más la pegada al balón, aprender a hacer marcajes férreos pero sin falta y ayudar a impedir el juego de ataque del equipo contrario. Como a todos le falta experiencia por la edad, pero poniendo de su parte conseguirá lo que todos esperamos de él.
Como podéis comprobar, esta línea medular está muy bien cubierta con estos seis jugadores. Tendrán, como todos, sus defectos y sus virtudes, pero son los que hay y con lo que me tengo que apañar. Además, como digo siempre, yo estoy muy orgulloso de todos y cada uno de mis jugadores.