Mucho tienen que cambiar las cosas entre hoy jueves y mañana viernes para que el sábado, día del partido contra el Imperio, seamos capaces de reunir, como mínimo, a los 15 jugadores que según exigen las normas tienen que formar parte de la convocatoria.Tras el último partido contra el Calamonte y pasadas las fiestas de los carnavales, la plantilla ha quedado bastante mermada. ¡Cosas del fútbol!
En los dos últimos entrenamientos la asistencia de jugadores no ha sido muy numerosa, particularmente ayer miércoles, día que sólo estuvieron presentes once jugadores (de un total de 17 que componen la plantilla). El lunes se presentaron catorce chavales.
Casi todas las ausencias están justificadas y, por desgracia, hay mucho jugador “tocado”.
Repasemos: el compañero Iván se ha fastidiado y anda con muletas. Parece que será baja en el equipo durante algún tiempo. Sabido terminó el entrenamiento del miércoles con molestias en el muslo. Tobalo se sigue recuperando de un golpe en un brazo. Leal, me pidió el cambio en el partido contra el Calamonte porque tenía problemas con los aductores, que a fecha de ayer aún le continuaban. Soltero también me pidió el cambio en ese partido por molestias en un pie y ayer no acudió al entrenamiento. Miguel también tiene dolencias en la planta de un pie y no ha entrenado esta semana. Tenemos a seis jugadores “tocados”.
Además, hay otros jugadores que han faltado a entrenar y aún no sé el por qué. Espero que, al menos, estén bien físicamente.
Resultado de todo esto: la plantilla queda reducida, por ahora, a 16 jugadores ya que Iván tiene para bastante tiempo. De esos 16 hay 5 jugadores con molestias físicas. De esa manera me quedaría con once. ¿Adónde voy con once jugadores?
Estos son los inconvenientes y las desventajas de tener una plantilla corta, escasa. Ahora es cuando lo vamos a notar y a padecer. Y, por desgracia, no va a ser la primera (ya nos pasó en la jornada 2ª que tuvimos que llevar a un alevín) ni tampoco la última vez.
Es una lástima que con la temporada tan fabulosa que está haciendo el equipo, al haberse apuntado tan pocos chavales tengamos que hacer frente ahora a situaciones de este tipo. Pero esto es así. Es lo que tenemos y hay que aguantarse.
La línea de la retaguardia (los porteros) ha quedado reducida a un componente. En la línea defensiva tenemos a tres jugadores “tocados”, uno en el centro del campo y otro en la punta de ataque. EL EQUIPO ESTÁ BASTANTE MERMADO.
Tendremos que hacer “filigranas” para conseguir juntar a 15 niños para el partido de este sábado. A ver si tenemos suerte y lo conseguimos.
En pueblos como este nuestro no hay tantos niños como en las ciudades más grandes. Pero si además unimos a eso la “competencia” entre el Ayuntamiento (polideportivo) con el Club (campo de fútbol), que acaba con la “huida” de muchos niños al poli pues nos encontramos en la situación que estamos ahora. Hay pocos niños en el equipo, los justitos, y en el momento que surge cualquier imprevisto pues llegamos a esta circunstancia que vivimos ahora.
Si no conseguimos reunir a 15 niños, iremos a jugar el partido porque es nuestra obligación pero aunque lo ganemos se nos dará por perdido con el resultado de 3-0 y se nos quitarán tres puntos de la clasificación. ¡Una auténtica putada!
Debemos potenciar más el fútbol desde la base. Debe haber una mayor conexión entre club y ayuntamiento. La promoción del fútbol base es agrupar y no separar, que es lo que está sucediendo en este pueblo.
Hay que elegir y saber si queremos fútbol 11 (con el club) o fútbol 5 (con el ayuntamiento).
Para afrontar con garantías una Liga como la que nosotros estamos disputando –donde hay 14 equipos- que es larga (son 26 partidos) hay que disponer de una plantilla de 20 o más jugadores. Lo mismo le sucede a los dos equipos de categoría alevín (son plantillas cortas) y de categoría cadete ni siquiera hubo niños suficientes para poder inscribir un equipo. Creo, aunque no lo sé con exactitud, que la plantilla de juveniles es algo más holgada.
En fin, como siempre, las cosas del fútbol.
Espero que los chavales se recuperen y poder disponer de todos ellos para la jornada del sábado, aunque algunos no estén al cien por cien de sus posibilidades.
¡Qué nos acompañe la suerte que nos faltó el pasado sábado y seamos capaces de traernos los tres puntos en disputa!
Quiero que esta reflexión en voz alta nos sirva a todos (padres, directivos, gobernantes, entrenadores, jugadores, aficionados) los que formamos parte de este mundillo del fútbol base para aunar fuerzas y esfuerzos en equilibrar la balanza para conseguir una verdadera promoción del fútbol desde la base en nuestra localidad, en nuestro querido pueblo. Nos queda mucho que aprender de otras poblaciones, como por ejemplo Calamonte, que la tenemos bien cercana, o Santa Amalia… Bueno, con paciencia y tesón, todo se andará.